Empezamos a conocer su existencia como argumento de muchas películas de ciencia ficción y nos parecía algo muy futurista y lejano. Sin embargo, en la actualidad es ya una realidad que empieza a adquirir un gran protagonismo. La Inteligencia Artificial (IA) conforma una tecnología tan disruptiva como inquietante y en creciente auge, que comienza a  ser común en numerosos sectores y a formar parte de nuestros dispositivos cotidianos.  

Y aunque estamos en los albores, las compañías tecnológicas la han abrazado definitivamente y la están adoptando de forma generalizada tanto en software como en hardware. Según Gartner Inc., la consultora de investigación de tecnologías de la información, la IA dominará absolutamente las tendencias tecnológicas para 2019 y pronostica que, en 2020, todo el software llevará implantado esta tecnología.

El futuro se caracterizará por dispositivos inteligentes que proporcionen servicios digitales cada vez más intuitivos en todas partes”. “Llamamos a esto la malla digital inteligente”, afirmó David Cearley,vicepresidente y miembro de Gartner, en el Gartner Symposium/ITxpo 2018 celebrado el pasado mes de octubre en Orlando, Florida.

Según esta compañía, líder mundial del sector, su importancia reside no sólo en los beneficios que aporta a las grandes compañías, sino en la utilidad que supone también para las pymes y las empresas incipientes, ya que la Inteligencia Artificial les ayuda de forma eficiente a resolver los problemas cotidianos en todos los ámbitos.

De hecho, las empresas actuales empiezan a concebir los avances de la IA como un reto del presente en el que se debe invertir e investigar porque son conscientes de que sus aplicaciones son innumerables y de que puede facilitarles el trabajo hasta niveles nunca vistos hasta el momento.

La Inteligencia Artificial, entendida como la simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas y sistemas informáticos, está acaparando sectores tan dispares como los servicios financieros, la sanidad, seguridad, ventas... entre otros muchos ámbitos.  E irá a más.

De las numerosas aplicaciones con IA que pueden resultar útiles vamos a destacar tres ámbitos en las que ya están brillando con luz propia:

     1. Chatbots, el asistente ideal de las compañías

Se trata de programas pequeños de Inteligencia Artificial que se comunican con los usuarios imitando a un asistente humano. Estos robots conversacionales, siempre disponibles, sin horarios ni vacaciones, se están convirtiendo en el mejor aliado de empresas de todos los sectores (banca, turismo, alimentación, e-commerce….) para mejorar sus servicios de gestión y atención al cliente. Tanto es así, que la consultora Gartner se atreve a pronosticar que, en 2020, el 85% de las interacciones con los clientes serán operadas sin la presencia de personas. IBM ratifica ese pronóstico y afirma que el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural harán posible que los chatbots, el soporte telefónico mejorado y las interfaces de autoservicio desempeñen la mayoría de las funciones de los teleoperadores.

Sin duda, los  chatbots comienzan a ser vistos como una de las tecnologías que va a revolucionar la forma en que los clientes se relacionen con las empresas, agilizando los procesos y evitando frustraciones que les puedan inducir a no contratar o abandonar sus servicios, y sí obtener, en cambio,  una asistencia completa, óptima  y en tiempo real.

La web de  negocios Business Insider estima que, para el año 2020, más del 80% de las compañías usará algún tipo de chatbot. Así, el poder de la Inteligencia Artificial, combinado con las capacidades de los agentes, aportará experiencias mejores y más satisfactorias  a los consumidores y en un intervalo de tiempo menor.  

El potencial de estos asistentes de servicio es enorme. Planteados como un canal de comunicación siempre abierto, que ofrece soluciones rápidas a los usuarios, se están consolidando como uno de los instrumentos preeminentes dentro del ámbito del marketing digital por su capacidad para mejorar la percepción de una marca y generar confianza y credibilidad entre sus clientes.

Por eso, no sólo las grandes compañías, sino también pequeños comercios, proyectos de emprendimiento personal, etc, están incorporando esta herramienta en diferentes plataformas, como un servicio de valor añadido, adaptándolo a sus necesidades dentro de su estrategia comercial.

El reto para todos ellos es ir perfeccionándola con el objetivo de hacerla más eficaz y de que proporcione una relación más natural, atractiva  y personalizada con el cliente. En este sentido, una cuestión importante será poder tener la  opción de contactar con un operador a través del modelo Human-in-the-loop o HIT que implica un factor humano y colaborativo. Así, en caso de que se produzcan incidencias, podría intervenir un agente especializado.

     2. Reconocimiento facial

Según Statista, el portal de estadísticas e investigación de mercado e inteligencia de negocios, el reconocimiento estático de imagen, clasificación y etiquetado constituiría la principal aplicación en inteligencia artificial hoy día y una aplicación que generaría, entre el año 2016 y el 2025, unos ingresos de 7.288 millones de euros.

Esta tecnología se está poniendo cada vez más de moda y estamos asistiendo a un panorama en el que el abanico de aplicaciones que emplean reconocimiento facial para infinidad de usos es cada vez mayor: desde la medicina, hasta la seguridad pasando por la enseñanza y el marketing.

Actualmente, el reconocimiento facial es la tecnología biométrica más popular en el campo de la seguridad y la identificación de personas.

Ya estamos viendo, de forma masiva, cómo los nuevos smartphones  la usan para desbloquear la pantalla, aunque algunos fabricantes de  Android admiten que el desbloqueo facial no es tan seguro como la huella, sino que es un sistema más vulnerable.

Independientemente de eso, lo que parece evidente es que para las pymes puede suponer un procedimiento muy valioso para  identificar a sus trabajadores, evitando así invertir en sistemas de seguridad que les acarrean un coste considerable y que, con el tiempo, se quedarán desfasados.

Precisamente, los altos niveles de seguridad que requieren, por ejemplo,  los edificios gubernamentales, está haciendo que se decanten por la tecnología del reconocimiento facial.

Los expertos coinciden en afirmar que, según va aumentando su preeminencia, el reconocimiento facial está teniendo una mayor y más positiva repercusión en la sociedad por su  amplio y heterogéneo espectro  de aplicaciones.

     3.  Sanidad

Junto al tremendo auge de las Apss de salud, el uso de la inteligencia artificial en el sector sanitario completa el circuito de las tecnologías que han irrumpido en el mismo para quedarse y contribuir a que la Medicina sea cada vez más eficiente. Según el portal Statista, antes mencionado, la utilización de la IA en la Sanidad se sitúa en el tercer puesto del ranking de las principales aplicaciones de la inteligencia artificial.

Frente a los que pueden pensar que ésta llegará  a sustituir a los médicos, la realidad es que se convertirá en su gran aliado. De hecho, ya está perfilándose como una potente herramienta capaz de analizar más rápidamente ingentes  cantidades de información procedente de los historiales de pacientes, de las pruebas de imagen y de los avances científicos para ayudar a los doctores a ofrecer mejores diagnósticos y tratamientos más personalizados. Con ello, podrán dedicar más tiempo, además, a tratar a los pacientes.

Los ejemplos abordados aquí son sólo tres exponentes de la gran trascendencia y de las beneficiosas repercusiones que la Inteligencia Artificial puede llegar a tener en nuestras vidas.

Esto no evita, sin embargo,  que los humanos sintamos cierto miedo y recelo a llegar a ser “sustituidos” por máquinas inteligentes en numerosas tareas en un futuro próximo, lo cual ha generado un debate al que nos acercaremos  en este blog.