De este 2019  que acabamos de iniciar se habla como del año que marcará un antes y un después en la forma en la que las empresas protejan y gestionen los múltiples dispositivos y datos corporativos. Es evidente que las Apps corporativas  y los dispositivos móviles se han convertido en herramientas prácticamente imprescindibles para el óptimo funcionamiento de empresas y negocios por sus numerosas funcionalidades y beneficios.

Según el informe 2018 Enterprise Mobility Outlook, elaborado por Clearbridge Mobile (la compañía canadiense de desarrollo de aplicaciones móviles), la movilidad empresarial tiene el potencial de ser la tendencia más transformadora en los negocios, afecta a todos los empleados y clientes y ayuda a que las organizaciones que implementan con éxito las iniciativas móviles sean más competitivas y exitosas. De hecho, según dicho informe, la movilidad empresarial aumenta un 84% la productividad de las empresas.

Otra de las conclusiones llamativas de este estudio es que, en 2020,  la fuerza de trabajo de las organizaciones será móvil: en el panorama mundial, los trabajadores remotos alcanzarán los 1,75 mil millones y representarán el 42% de la fuerza de trabajo móvil. Además, el mercado global de movilidad empresarial tendrá un valor de 140.000 millones de dólares.

Sin embargo, este panorama de movilidad cada vez más numeroso, complejo y variado en las organizaciones conlleva también riesgos importantes. Si hace algunos años bastaba con que las empresas gestionaran simplemente los dispositivos, hoy en día se hace obligatorio incorporar, además, las aplicaciones móviles corporativas, la información que circula a través de dichos dispositivos y el acceso y control de los mismos. Es decir, uno de los principales desafíos para las compañías que deciden implementar servicios de movilidad IT reside en garantizar la seguridad.

En este contexto, por tanto, las empresas tienen ante sí el apremiante reto de establecer soluciones de gestión integral de la movilidad en sus tácticas de negocio, seguras y exhaustivas, que les permitan lograr un equilibrio entre productividad y seguridad, así como mantener una posición competitiva en el mercado.

   La necesidad de una  EMM

Esta es una de las principales razones por las que viene cobrando  cada día más relevancia, y seguirá aumentando en los próximos años, la Gestión de Movilidad Empresarial (EMM, Enterprise Mobility Management, en sus siglas en inglés). Estas nuevas herramientas consisten en un conjunto de procesos y tecnología diseñados de forma personalizada para cada compañía, de acuerdo a sus necesidades, orientados  a gestionar contenido, tráfico de datos, políticas de acceso, y seguridad en dispositivos móviles (como smartphones, tablets,  portátiles…), dentro del contexto empresarial, soportando diversos sistemas operativos, independientemente de que el dispositivo sea corporativo o personal.

Gartner Inc. describe la EMM como el pegamento que conecta los dispositivos móviles a su infraestructura empresarial”.

El origen de las soluciones de la EMM está ligado, y estrechamente relacionado, con el movimiento BYOD (Bring Your Own Device, o en castellano Trae Tu Propio Dispositivo ). Esta tendencia, que no para de crecer mundialmente,  se puede resumir como una forma de trabajo que permite y favorece que cada empleado use su propio dispositivo para realizar actividades relacionadas con sus funcionales laborales con la finalidad de ayudarles a mejorar la productividad al proporcionarles  las herramientas que necesitan para realizar sus tareas y dotarles de mayor flexibilidad, comodidad y autonomía.  

Sin embargo, a pesar de las numerosas ventajas como las mencionadas (además de la economía de recursos), esta forma de trabajo  implica desafíos para poder ser implementada correctamente y obliga a las  organizaciones a poner en marcha soluciones de EMM.

Si bien podemos hablar de distintas modalidades y magnitud, la EMM se fundamenta en un conjunto de sistemas y servicios de administración de dispositivos móviles que protegen la propiedad intelectual, procesos específicos que garantizan la seguridad de los datos, y sistemas que deben integrarse con una amplia gama de sistemas empresariales de TI para satisfacer un amplio abanico de preocupaciones corporativas. Por lo tanto, la plataforma EMM protege, gestiona y despliega fácilmente los datos de la empresa sin importar su ubicación: en el centro de datos, en la nube, en aplicaciones móviles o en los terminales.

  MDM, MCM y MAM

Una Estrategia de Gestión de Movilidad Empresarial global incluye tres componentes fundamentales:

     1.    Gestión de dispositivos móviles (Mobile Device Management, MDM).  Estos sistemas permiten que las organizaciones puedan establecer  una gestión unificada de todos los dispositivos móviles, tanto corporativos como privados, desde los que se acceda a los sistemas corporativos. Consiste en automatizar y monitorizar, constantemente, qué usos se hacen de los terminales, qué tipo de aplicaciones pueden descargarse, qué conexiones externas pueden realizarse (Internet) y qué usuarios tienen permiso de acceso a las distintas Apps.Las herramientas de MDM deben incluir administración de aplicaciones, sincronización y uso compartido de archivos, herramientas de seguridad de datos y soporte para dispositivos, tanto los que pertenezcan a la empresa como los que sean de propiedad personal. Algunas de las aplicaciones de las soluciones MDM  permiten, por ejemplo,  la instalación, actualización y bloqueo de las Apps utilizadas en el móvil de empresa; aseguran todo el entorno móvil a través de la autenticación y encriptación; hacen posible  localizar, bloquear y borrar dispositivos extraviados o robados; y realizar un borrado selectivo de datos corporativos, dejando indemnes los personales.

     2.    Gestión de contenidos móviles (Mobile Content Management, MCM). Se trata de un sistema capaz de almacenar y entregar contenido empresarial esencial a dispositivos móviles de los empleados, dondequiera que trabajen, garantizando el acceso seguro al mismo y sin ralentizar la productividad empresarial. Eso significa que los trabajadores  pueden acceder a contenido empresarial crítico y colaborar sin problemas en cualquier red, en cualquier dispositivo móvil u ordenador de escritorio sin que las indicaciones de seguridad interrumpan su ritmo de  de trabajo. A través de este sistema, la TI proporciona un  catálogo de documentos empresariales para que los usuarios consulten, creen y editen información comercial confidencial  de forma segura en los diferentes dispositivos móviles. Todo ello en un contenedor cifrado que permite a la empresa ejercer el control sobre  las políticas para proteger documentos y archivos, y prevenir la fuga de datos.  

     3.   Gestión de aplicaciones móviles (Mobile Application Management, MAM). Ofrece un sistema de seguridad que llega hasta la gestión de las aplicaciones móviles controlando tanto a los usuarios que accedan a las Apps desde los dispositivos empresariales como su usabilidad y funcionamiento. Este tipo de software es muy útil para las organizaciones que utilizan una gran cantidad  de aplicaciones o para las que controlan información crítica o muy específica. También es imprescindible para las compañías que opten por diseñar Apps personalizadas para uso interno, consiguiendo así aplicaciones completamente seguras para los usuarios finales y logrando un servicio de valor añadido.

Es importante destacar que para una empresa, la opción de contar con un entorno seguro mediante la adopción de una adecuada Gestión de Movilidad Empresarial (EMM) tiene varios beneficios, entre ellos:

     -    No se trata de soluciones de elevado coste, ya que la mayoría suelen ofrecerse bajo la modalidad de Software as a Service  (SaaS) o pago por uso.

     -    El retorno de la inversión se produce a corto plazo.

     -    Se  asegura el cumplimiento de normativas tanto internas como externas (sectoriales, el Reglamento General de Protección de Datos de la UE...).

     -    Mayor satisfacción de los usuarios al plasmar en su trabajo los hábitos móviles que tienen en su vida privada. Esto se convierte en mayor productividad, agilidad y flexibilidad para responder a los retos diarios del negocio.